LA REALIDAD DE MI NIÑEZ


Todo ocurrió ese 28 de Enero del año 2006 en las horas de la tarde, pues mi padre se dirigía para la Vega Cachira; ya que iba a  ir a visitar a su familia, pero la vida fue tan injusta que no le permitió llegar al lugar donde se dirigía, mi padre había estado tomando seguido y precisamente ese día se colocó a tomar; y así se colocó  a conducir; en realidad estaba muy pasado de tragos y agarró carretera es su moto, mientras que toda su familia lo esperaba con amor en la casa para recibirlo con la mayor de las alegrías;  ya que hacía 5 años que su familia no lo miraba, pero el destino fue tan cruel que no le permitió llegar, en la casa  empezaban a preocuparse por que a la hora que el tenia o es decir, a la que se supone que debería estar llegando no llego y pasaban los minutos y las horas y mi padre  nada que llegaba; pero lo que  nadie se percató  es que podría haber ocurrido alguna tragedia , los familiares que estaban decidieron irse y regresar al otro día a visitarlo.

Yo me encontraba en la casa de mi abuela, ya que había venido a compartir con mi madre unos días de vacaciones. Estar sin mi padre para mí era muy triste, ya que estar con mi madre no era lo mismo que estar con mi padre; pero sabía que el vendría entonces no me preocupe, pero paso la noche y el no llego a dormir, yo  esa noche no pude dormir sin saber nada de mi padre, pensaba en que le había sucedido algo pero era una niña inocente de tan solo 6 añitos esa noche se me hizo eterna esperaba ansiosa en que mi padre llegara y tocara la puerta, pero paso la noche y amaneció y mi padre no llego; me levante muy temprano para esperarlo y tirármele encima abrazarlo y decirle que lo amaba mucho y que no había logrado dormir pensando en por que no habría llagado; pero la mañana se pasaba muy lenta y el  nunca llego .  Pasaba el tiempo y me empezaba a entrar la angustia, mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas, ya que no sabía que pasaba en realidad. Al cabo de la tarde llego un señor; que le dijo a mi abuela, doñita ha ocurrido una tragedia; mi abuela preocupada pregunto ¿qué ocurre? El señor respondió el padre de tu nieta, ella muy preocupada pregunta ¿qué ha ocurrido con mi yerno? El señor con voz quebrada responde; ha tenido un  accidente en su moto cuando venía de camino para donde usted y ha fallecido , yo no sabía que era esa palabra” fallecido” así que se me ocurrió preguntar qué era lo que se significaba, mi abuela con sus ojos aguados me sienta sobre sus piernas y me dice, eres muy pequeña para que afrontes la realidad sola; pero tienes que ser fuerte; por tu padre al  ser que tanto amas, entre lágrimas me dice; lo que te tango que decir en realidad es muy duro; sé que te partirá el corazón y es lo que menos yo quisiera que te pasara, pero no puedo ocultarte nada, y menos algo tan delicado y sus lágrimas caían sobre su rostro;  ¡yo  respondo! Por mi padre hago lo que sea, si es necesario daría mi vida entera por él;  pero que me diga lo que ocurre; y que me explicara el motivo de sus lágrimas, ya que no me gustaba verla así triste; ella me dice entre llanto tu  padre el ser que más amas ya no estará más contigo por que  se ha ido a un lugar muy bonito, y ya nunca regresara;  pero aunque no esté, tu no lo puedes olvidar ni dejar de querer ; porque él desde ese lugar te cuidara y te amara tanto como tú a él. Yo entre llanto y tanto dolor que en ese momento sentía le  pregunte ¿qué porque se ha ido a ese lugar  sin mí?  Mi abuela responde que todos tenemos que ir a ese lugar;  pero que a cada uno le va llegando su hora, yo me quedo sin palabras y no puedo contener el llanto mi abuela me dice;  mi niña ese lugar es el  cielo, yo levanto mi mirada y  la miro, no sabía que responder; pues el dolor que sentía en mi pecho era tan  grande; que no  tenia palabras para nadie,  mi padre era el ser que  yo más amaba en este mundo y de solo pensar que el  no estaría ya nunca más conmigo se me escurrían las lágrimas; yo no quería vivir si él no estaba, no pensaba como sería mi vida sin él, en realidad en ese momento quería que mi vida también se acabara para irme con él.

Mi madre cabizbaja me mira y me abraza; pero yo quería ver  a nadie si no era mi padre lloraba y lloraba tanto que sentía rabia con Dios por haberme quitado esa persona a la que más amaba; esa persona que era todo para mí, le hablaba y le decía que porque era tan injusto conmigo le preguntaba ¿qué  he hecho yo para merecer tanto dolor y sufrimiento? sentía que la vida se me había acabado por completo; mi madre me arreglo y me llevo hasta su ataúd, donde  yo no sabía cómo reaccionar al verlo hay; en ese instante en que lo vi acostado , sin moverse, en ese mismo instante sentí que no sabría cómo vivir sin él. Yo abrazaba su ataúd mis lágrimas caigan sobre su ataúd, yo no quería que el estuviera ahí ; en ese momento prefería ser yo la que estuviera ahí para no sentir tanto dolor, que sentía que me quemaba el pecho que si fuera por mi hubiese preferido que en ese momento mi vida se acabara para que así me echasen junto a él y así nunca separarnos; pero volver a abrir mis ojos y ver hacia mi alrededor, ver  a mi hermano de 7 años  igual o peor que yo con el alma destrozada no  me sentía capaz de ir a abrazarlo no   podía darle consuelo, la verdad no sabría cómo hacerlo; en ese instante volví y coloque mi cabeza sobre su ataúd y solo recordaba todas las cosas bonitas que viví junto a él, esa noche del velorio no me despegue ni un instante de él.  Al día siguiente era el entierro y yo no podía dejar de pensar que el ya no estaba junto a mí, que ya no me daría más las buenas noches, que ya no jugaría conmigo, que ya todo había pasado a tan solo un recuerdo y a una tristeza muy grande para mí. Solo le pedía a Dios y a él  que me dieran esa fortaleza y toda la fuerza que necesitaba para salir adelante, y que por favor nunca me abandonaran, porque no sabría que hacer yo sola; los días pasaban y yo me sentía muy sola y triste, sin ganas de seguir adelante, nunca en vida hubiera deseado llegar a este momento, qué  la verdad no sé lo deseo a nadie por que  perder a un ser al cual tu amas tanto no hay nada  en este mundo que lo reemplazar, y aunque todos hagan lo que sea para que tu borres la tristeza y el dolor de tu rostro es imposible. Solo podía pensar en él, pero también por ese dolor que sentía y por el amor a mi padre decidí ser fuerte y echarle ganas a la vida que tenía por delante.

 Tenía que pensar en mis hermanos que por cierto no había vuelto a saber nada de mis dos hermanos menores no tenía a quien preguntarle por ellos; pues ellos habían partido a Sara vena donde vivíamos antes, solo le podía pedir a dios que los cuidara y los ayudara a vivir sin su padre, ya que yo no podía estar junto a ellos y no puedo negar que los extrañaba mucho, pero tenía que entender que tampoco volvería a estar con ellos; porque el único que podía mantenernos unidos ya no estaba y nuestras madres se tenían bronca así que sería muy difícil que nos dejaran compartir a los cuatro hermanos Pérez.  

Mi madre tenía su pareja, con el cual tenía una niña de 3 años; al mi padre ya no estar mi madre se hizo cargo de mi hermano y de mí, porque ya no había otro remedio. Para mí era muy incómodo porque nunca había compartido con ella, pero pues tenía que hacerlo ahora quisiera o no tenía que adaptarme, pero tener una buena relación con mi madre era muy difícil;  ella peleaba mucho y nos regañaba por todo, yo la verdad estaba aburrida de estar en esa casa.

Al cabo de dos meses mi abuela vino a la casa a visitarnos o al menos eso pensaba yo, pero en realidad eso no era lo que sucedía; mi madre ya había hablado con mi abuela de mi hermano y de mí le había comentado que no podía hacerse cargo de nosotros y que solo se podía quedar con uno, mi abuela le responde que ella se podía quedar con mi hermano que porque él era hombre y corría menos peligro que yo y que por el estar más grande que le servía para que le hiciera favores; pero mi madre no estuvo de acuerdo y le dijo que no que si ella quería que se hiciera cargo de mí, que yo le serviría más en la casa, mi abuela estuvo de acuerdo y aunque yo no quisiera sepárame de mi hermano ,no podía decir que no; no podía creer que mi propia madre estuviese escogiendo entre sus dos hijos para repartirlos; ese día yo tuve que  empacar mis cosas e irme para la casa de mi abuela, y aunque me doliera sepárame de mi hermano no tenía más opciones, mi madre no era comprensiva ni amorosa como lo era mi padre pero ya él no estaba ya nada volvería ser igual.

Los días empezaron a pasar y estar con  mi abuela era muy aburrido no tenía con quien jugar ni hablar de mis locuras; extrañaba tanto a mi hermano que me colocaba a pensar porque mi madre nos tuvo que separar, sabiendo que en ese momento era donde más la necesitaba a ella, necesitaba de su amor de madre; pero la verdad nunca lo tuve. Yo  siendo una niña aun empecé a pensar como una persona adulta, una persona que empieza a hacer planes y que por más  de que tenga obstáculos siempre va para adelante, sabía que la vida que me esperaba no era nada fácil, pero estaba dispuesta a luchar y aguantar lo que se viniera, porque por este amor tan grande que le tenía a mi padre era la fortaleza que me daba para salir adelante; por eso iba a luchar para poder salir adelante y superarme.

Los problemas con mi abuela y mi tío aumentaban y para ellos  todo lo que sucedía era mi culpa, habían veces en que me pegaban y dejaban  todo mi rostro moreteado por los golpes tan fuertes que me daban. Sentía tanta impotencia cuando me sucedía eso que quería que la tierra se abriera y me tragara, no quería seguir viviendo esa vida; pero nada pasaba yo lloraba y lloraba, pero aparte de que me pegaban me colocaban algún castigo para que nunca se me olvidara y así fuera aprendiendo la lección así fue toda mi niñez hasta mis 13 años cuando mi padre me envió unos Ángeles para que me ayudara y me protegieran, esos Ángeles son mis padrinos y mis primas a las que amo con toda mi alma que para mí hoy son mis hermanas no tenemos la misma sangre pero si el mismo corazón un corazón que sabe amar que sabe dar su cariño y apoyo cuando lo necesito para mí son unas personas incondicionales y nunca tendré como pagarles cada día le doy gracias a Dios por estos seres tan  maravillosos que me ha dado, que se han encargado de borrar la tristeza y los malos recuerdos de mi alma los adoro con  toda mi vida; hoy día soy una persona diferente con muchos planes en mi vida y cada  logro que alcance va dedicado a mi padre (QEPD) y a todas aquellas personas que siempre han confiado en mi .

Tal vez me tocó vivir  una vida dura desdé niña, dicen que lo malo nunca se olvida, pero siempre hay que tratar de sacar lo malo del corazón porque vivir con rencor intoxica el alma y aunque yo no puedo negar que me siento resentida con muchas personas, siempre he tratado de dejar el pasado atrás pero no es fácil olvidar aquello que me lastimo tanto y espero algún día poderlo hacer y dejar mi alma sana.

Hoy  05 de octubre del 2018 he aprendido que perdonar es un acto de amor que da paz en el corazón, y que aunque no tenga a todas las personas que amo en vida, en cuerpo y alma siempre las tendré en mi corazón siempre vivirán en mí; Diana Marcela una persona que es incondicional para mí a ella le tengo que agradecer su comprensión su amor, la que siempre ha estado en las buenos y malos momentos de mi vida, con ella he compartido mis alegrías, mis  tristezas, mis triunfos y también fracasos, ella es una persona íntegra que a pesar de sus problemas siempre me brinda una sonrisa y su cariño la amo con toda mi alma y creo que no hay palabras para poderla describir.

Me consideró una persona muy afortunada de tener a personas que confían en mí; que me demuestran su afecto, eso es lo que me motiva a hacer cada día mejor a superar cada obstáculo que se me presente; me siento realmente feliz y bendecida por todo lo que he logrado y por las personas que tengo a mi lado.

“Yo les quiero decir que valoren que tienen y lo que sus padres les dan; ámenlos y respétenlos ahora que están con vida para que no se arrepientan después de que ellos ya no estén, y usted quede lamentándose por no haber sido un buen hijo, valore lo que tiene y esfuércese por mejorar cada día el mundo necesita gente productiva ustedes y yo somos el futuro de nuestros hijos y debemos dar ejemplo.